¿No puedes dejar de fumar? Tu ADN podría tener la culpa según este nuevo estudio genético

¿No puedes dejar de fumar? Tu ADN podría tener la culpa según este nuevo estudio genético

Un grupo de investigadores encontraron una modificación genética que puede crear en el humano una predispocisión a fumar menos que otros.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública, más de 14 millones de mexicanos son fumadores de tabaco, y de esa cifra el 71.9% ha planeado dejar de fumar para mejorar su salud; sin embargo, recientes estudios de genética han identificado una variante que puede estar conectada con la facilidad o dificultad para dejar de fumar.

A pesar de que el consumo del tabaco ha reducido sus números en los últimos años, esta adicción continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública. Su estudio está basado en ampliamente en el nivel molecular que identifica en comparación con otras conductas adictivas.


En el estudio publicado en Nature Communications, los investigadores confieren que existen algunas variantes de codificación que alteran las funciones de las proteínas y asignan beneficios a la salud. ElCHRNB3 codifica la subunidad β3 de los receptores nicotínicos que se adhieren con la nicotina y median su acción en el cerebro.

Los investigadores descubrieron que las personas portadoras de mutaciones naturales, consideradas como raras, en el gen llamado CHRNB3, tiene mayor inclinación a fumar menor cantidad de cigarros al día.

Esta asociación protectora fue hallada en tres tipos de poblaciones diferentes; mexicanos, asiáticos y europeos, por lo que los resultados pueden determinar tiene relevancia biológica.

Cerca de 38 mil mexicanos fueron analizados durante el estudio y se determinó que las personas que tenían una variante específica en el gen fumaban menor cantidad de cigarrillos que los individuos que cuentan con la versión común de esta modificación genética. Es decir, los que poseen dos copias del gen CHRNB3 fumaron cerca del 78% menos que las que solo cuentan con la variante original.

Además de encontrar el hallazgo genético entre los individuos estudiados, se descubrió en los mexicanos una variante dentro de la estructura de la proteína β3, aunque no se ha determinado como afecta el consumo del tabaco. Los autores del estudio sugieren que la alteración en la proteína puede ser por la respuesta del cerebro a la nicotina, y que se modifica en términos de que tan gratificante o aversiva se siente la actividad.

En conclusión, en las tres poblaciones estudiadas se encontraron mutaciones en el segmento del ADN que implican directamente al gen CHRNB3 con la predisposición de un humano a fumar menos.