Caída en el consumo de Europa y tipo de cambio están afectando al vino mexicano

Caída en el consumo de Europa y tipo de cambio están afectando al vino mexicano

La industria vinícola nacional está pasando por “momentos agridulces”; los consumidores locales ya aceptaron la producción del país, pero hay una competencia de marcas, sobre todo europeas, que están inundando el mercado mexicano y no necesariamente con productos de la mejor calidad, expuso Salomón Abedrop López, presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola.

Adicional a las importaciones que representan seis de cada diez botellas de vino que se consume en el país, hay una afectación por el tipo de cambio, amplió el empresario. El que el peso mexicano se encuentre en alrededor de 17 unidades por dólar y no en 21, como solía ser, está implicando que las botellas extranjeras entren con “un subsidio” de alrededor de 20 a 25 por ciento, explicó.

A días del 7 de octubre, día del vino mexicano, Abedrop López hizo un sumario del peso de la industria vinícola en el país. Además de abastecerse de la agroindustria de 17 estados, llega a emplear hasta a 500 mil trabajadores en las jornadas de mayor actividad y da paso también al enoturismo, una actividad que el año pasado atendió a alrededor de 4 millones de visitantes, enlistó.

Las importaciones, sobre todo provenientes de Europa, donde el consumo ha caído y el excedente busca nuevas salidas, entre ellas el mercado mexicano, reflejan una parte de estos “momentos agridulces” por los que pasa la industria, pormenorizó el líder de los empresarios vinícolas.

México es de esos mercados que aún crece y que no produce lo suficiente para cubrir su demanda. Según las cifras reportadas por Abedrop, el consumo en México avanzó 1 por ciento el año pasado, un crecimiento que se percibe sólido a la luz de la caída de 6 por ciento en Estados Unidos y de 8 por ciento en Europa.

La otra cara de la moneda es que “los consumidores mexicanos ya aceptaron a la industria nacional” y la participación de mercado “sigue creciendo”, aseguró el empresario en conferencia de prensa.

Cuatro de diez botellas consumidas en el país son mexicanas y su principal nicho son costos medios –en un rango de 200 a 500 pesos–, donde la producción nacional participa con el 47 por ciento de la cuota de mercado. En vinos que se venden por debajo de 300 pesos, la participación es de 32 por ciento, según el Consejo Mexicano Vitivinícola.

Es “la lucha diaria por los espacios y por los precios”, reiteró Abedrop.

Agregó que más allá de los factores externos como el tipo de cambio y la caída del consumo en otros países, la industria vitivinícola nacional está concentrada en mejorar su calidad para seguir avanzando su participación en el mercado mexicano.